En la Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina, Martín Llaryora reclamó que el Gobierno no desatienda a los sectores productivos afectados mientras impulsa nuevas actividades. El gobernador de Córdoba mencionó a las empresas Metalfor y Pauny y sostuvo que la situación de las pymes requiere atención. También afirmó que, según sus cifras, cerraron 33.000 empresas y se perdieron 300.000 puestos de trabajo.

Llaryora cuestionó que el ministro de Economía, Luis Caputo, presentara la idea de eliminar el impuesto a los sellos antes de conversar el tema con los gobernadores. Planteó que el debate fiscal debe incluir otros tributos y avanzar hacia una reforma más amplia. Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe, respaldó el planteo y pidió incorporar a la discusión los impuestos que afectan al campo y la industria.
Caputo propuso buscar un acuerdo con las provincias para suprimir el gravamen. Según el esquema anunciado, las jurisdicciones que adhieran a regímenes como el RIGI resignarían la mitad de lo recaudado por sellos y la Nación compensaría la otra mitad. El ministro estimó que el tributo representa entre 4 y 5 billones de pesos anuales, equivalentes a entre 0,4% y 0,5% del producto bruto interno, y reconoció que la compensación supondría un esfuerzo adicional para las cuentas nacionales.
En el mismo encuentro, Caputo anunció que se suspenderían los embargos a las pymes hasta mayo de 2027. Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, respaldó la medida y dijo que venía planteando la necesidad de atender ese problema financiero. Entre las acciones que el ministro mencionó para el sector también figuran un plan de cuotas para deudas con ARCA, el uso de reintegros para cancelar deudas aduaneras y créditos para la industria automotriz.
ALGO HABRA QUE HACER MAS SI ES ROCK!